El robo de oleoductos en Colombia va en aumento. La crisis de gasolina en Venezuela impulsó a bandas criminales a buscas nuevas formas de ac...
El robo de oleoductos en Colombia va en aumento. La crisis de gasolina en Venezuela impulsó a bandas criminales a buscas nuevas formas de acceder al combustible, utilizado en el tráfico de drogas.
Debido a que la gasolina es fundamental para la fabricación de cocaína, los delincuentes aprovechan los yacimientos para extraer más crudo, que luego deben refinar.
Según Reuters, estas operaciones aumentaron considerablemente a mediados del 2021, viéndose perjudicado el oleoducto Caño Limón-Coveñas, por su cercanía con la frontera.

En un reportaje reciente, el medio señaló que además de la extracción, parte del combustible "artesanal" es enviado por contrabando hacia Venezuela.
Yessica Prieto, directora de proyectos e investigaciones del grupo Crudo Transparente, explicó que este sistema ha "revertido los patrones históricos de comercio ilegal".
Ahora son "las mafias colombianas, o grupos criminales, lo que están robando crudo, refinándolo ilegalmente y cruzándolo" hacia el otro país.
El petróleo robado se procesa en refinerías clandestinas y se convierte en gasolina rudimentaria conocida como "pategrillo" o "pie de grillo", reseñó la agencia.
En promedio, un 3,299 de barril de crudo por día fueron extraídos de Colombia en el primer semestre de este año, de acuerdo con datos del Cenit, subsidiaria de la petrolera estatal Ecopetrol.
La cifra es alarmante, en contraste con los datos del 2016 que reflejaron el hurto de 1,796 barriles por día.
Si bien el robo aumentó, un portavoz de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) mencionó que la gasolina detenida bajo sospecha de contrabando disminuyó durante el mismo periodo, gracias a las nuevas legislaciones.
Además de fabricar gasolina ilegal, los delincuentes utilizan el crudo robado para fabricar pasta de coca, precursor de la cocaína.
Esto se mezcla con el combustible para extraer ciertos compuestos vegetales, un procedimiento que requiere de varios galones para producir un solo kilo.
"El principal uso es en el procesamiento de alcaloides en el proceso para producir clorhidrato de coca, que es cocaína", dijo el general Jesús Alejandro Barrera, director de la Policía de Carabineros y Seguridad Rural de Colombia.
Debido a que la gasolina es fundamental para la fabricación de cocaína, los delincuentes aprovechan los yacimientos para extraer más crudo, que luego deben refinar.
Según Reuters, estas operaciones aumentaron considerablemente a mediados del 2021, viéndose perjudicado el oleoducto Caño Limón-Coveñas, por su cercanía con la frontera.

En un reportaje reciente, el medio señaló que además de la extracción, parte del combustible "artesanal" es enviado por contrabando hacia Venezuela.
Yessica Prieto, directora de proyectos e investigaciones del grupo Crudo Transparente, explicó que este sistema ha "revertido los patrones históricos de comercio ilegal".
Ahora son "las mafias colombianas, o grupos criminales, lo que están robando crudo, refinándolo ilegalmente y cruzándolo" hacia el otro país.
El petróleo robado se procesa en refinerías clandestinas y se convierte en gasolina rudimentaria conocida como "pategrillo" o "pie de grillo", reseñó la agencia.
En promedio, un 3,299 de barril de crudo por día fueron extraídos de Colombia en el primer semestre de este año, de acuerdo con datos del Cenit, subsidiaria de la petrolera estatal Ecopetrol.
La cifra es alarmante, en contraste con los datos del 2016 que reflejaron el hurto de 1,796 barriles por día.
Si bien el robo aumentó, un portavoz de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) mencionó que la gasolina detenida bajo sospecha de contrabando disminuyó durante el mismo periodo, gracias a las nuevas legislaciones.
Además de fabricar gasolina ilegal, los delincuentes utilizan el crudo robado para fabricar pasta de coca, precursor de la cocaína.
Esto se mezcla con el combustible para extraer ciertos compuestos vegetales, un procedimiento que requiere de varios galones para producir un solo kilo.
"El principal uso es en el procesamiento de alcaloides en el proceso para producir clorhidrato de coca, que es cocaína", dijo el general Jesús Alejandro Barrera, director de la Policía de Carabineros y Seguridad Rural de Colombia.

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